Los sueños, para que puedan comenzar a realizarse deben ponerse en palabras, darse a conocer.

martes, 31 de julio de 2012

Adams Audra - Una niña rica


Cuando el fotoperiodista Lucas Stratten aceptó tomar reveladoras fotos de la rica heredera Alexandra Beck, nunca imaginó que terminaría en una cabaña de Vermont con ella, aislados por una nevada.


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domingo, 29 de julio de 2012

Howell Hannah - La Bella De La Bestia


En vísperas de su boda con el heredero de Saiturn Manor, la preciosa Gytha se queda escandalizada al saber que su prometido, un hombre al que apenas conocía, ha muerto. Ahora, debe casarse con el nuevo heredero, Thayer Saiturn, un guerrero endurecido por las batallas en las que ha participado y que es conocido con el sobrenombre de El Demonio Rojo. 

Con el rostro marcado por cicatrices de guerra y el corazón destrozado por un antiguo amor, Thayer no tiene el mínimo interés en contraer matrimonio. Pero ni el mismo Demonio Rojo puede romper la promesa que le hizo a su padre adoptivo años atrás, y muy pronto se ve casado con una mujer cuya exquisita belleza e inocencia consiguen intrigarle como nunca antes nadie había hecho, y tratará de conquistarla de la única manera que sabe, con la misma intensidad y anhelo con la que guerrea. Pero, ¿podrá su nueva esposa mirar más allá de las cicatrices y encontrar la pasión escondida y el amor que subyace en su interior?.

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martes, 24 de julio de 2012

Amor Imprevisto - Capítulo 14



A
costado en mi cama, viendo reflejar en el techo las franjas de luz que se cuelan entre los postigos de la ventana y oyendo el acompasado ronquido de hombre acostado junto a mi, llegue a la conclusión que: rescatar a Rhion de la cárcel no sé si fue la hazaña más acertada, pero estoy seguro que llevarlo a mi casa y cocinar para Él definitivamente no lo fue.
Esa noche las cosas empezaron un poco extrañas, hasta torcidas diría yo. Primero el llamado de Rhion desde la carcel, luego el rescate con el abogado de SotfHobbs, después la lluvia intensa de primavera y por último el viaje a casa en mi pequeño auto utilitario. Aun no entiendo porque lo invite a casa, simplemente podría haberlo enviado en un taxi al departamento de su hermano donde el mayordomo y los empleados podrían haberlo atendido correctamente. Pues no, lo invite a mi caja de zapatos, un incomodo departamento de dos ambientes o casi.
Mi depto está ubicado en el piso 8 de un edificio modesto de clase media, nada pretencioso. El ascensor funciona bien aunque es algo antiguo y solo caben 2 a 3 personas, ojo si son tres traten de no ser adultos excedidos de peso. Al entrar al depto numero 5 (el piso tiene 6) tenemos una especie de sala de estar, entretenimiento, oficina, biblioteca y comedor. Es diminuto, así que todo está como abarrotado y la realidad es que el orden no es mi fuerte. Luego tenemos una cocina pequeña, o minúscula si vamos a la verdad. La siguiente puerta es el baño que como todo es pequeño y funcional se podría decir. Por último tenemos la habitación donde apenas cabe mi cama, un armario y una mesa de luz, con una vista desde la ventana a la medianera del edificio vecino.
Visto hoy con ojos de turista no sentí que este lugar fuera apropiado para un Hobbs, aunque fuera el más disipado de la familia. Nunca me puse a pensar que era lo que veían mis ligues, novias o amigo al visitar mi departamento, hasta hoy. Simplemente me doy cuenta que se veía como un sitio pequeño, atiborrado y descuidado. Creo que con mi último aumento de sueldo puedo permitirme buscar un alojamiento mejor o hasta ver una hipoteca para conseguir algo propio. Debo decir que Rhion no pareció afectado mucho por mi desorden y la escases de lugar, solo me pidió tomar una ducha mientas yo hacia la pasta.
Tenía tallarines secos, algunos tomates, aceitunas y cebolla en la heladera. Improvise una salsa y herví la pasta, media hora después tenía todo preparado para servir. Me dirigí al living para avisar a mi invitado, por el sonido del televisor calcule que se estaba relajando allí. Lo primero que veo son unas velludas piernas reposando sobre un  puf y luego mi toalla, antes blanca luego de un problema en el lavado ahora es rosa, sip rosa. En fin, segui ascendiendo con la mirada y pude apreciar un pecho con un poco de vello húmedo y luego el rostro de Rhion con una la sonrisa de gato que se trago al ratón.
– ¿Estás cómodo? – fue mi pregunta ante su falta de indumentaria
– Oh si! Estoy genial. ¿Ya está la cena?
– La cena está lista, pero veo que tú no. ¿Podrías vestirte para sentarnos a comer?
– Es que no tengo ropa Molgan – dijo sin la más absoluta vergüenza
– ¿Cómo que no tienes ropa? ¿Y el bolso que traías contigo que contenía? ¿La ropa que tenias puesta donde está? – pregunte confundido
– ¿Quieres que me ponga esa ropa sucia? Estuve sentado con ese pantalón en una celda y te aseguro no estaba muy limpia ¡¡No puedo volver a ponerme eso nunca más!! Y mi bolso solo contiene una muda más de ropa que esta aun más sucia. Hace unos días caí con mi moto en el barro y aun no pude lavar el jean. – dijo con un encogimiento de hombros
–  Ok, veamos eres más alto que yo y un poco más ancho de hombros, tendré que revisar si algo de mi ropa deportiva te va.
– Molgan, gracias!! Eres un ángel, si estuviera en casa de mi hermano seguro tendría que vestir uno de esos sosos conjuntos que posee.
–  Si, eso me recuerda que debería haberte llevado su departamento, es más dado que aquí no hay lugar para que duermas deberé llevarte después de comer. Mientas vamos a ver que te consigo.
– ¿Realmente quieres llevarme allí? – me siguió hasta la habitación con la toalla que apenas se sostenía cubriendo sus caderas – ¿Alguna entraste en ese mausoleo? – dijo mientras se tiraba todo a lo largo de la cama, dándome un buen panorama de su cuerpo – Pues yo tuve que vivir allí una semana cuando adquirimos Webbself. ¡Dios fue horrible! – hablo con todo el dramatismo
– Ven ponte esto, seguro que te quedará algo chico pero bastará por ahora
Lo deje para que se visitera mientras ponía la mesa y revisara que aun la cena estuviera comible. Plato, vaso, tenedor, cuchara, servilleta…todo de forma automática, mientras repasaba algo de nuestra conversación anterior.
Para cuando estaba dando los detalles finales a la mesa, lo vi venir de la habitación  con mi ropa. La sensación fue extraña, no se como explicarlo, diría que fue satisfacción velo vestido con algo mío. Fue como sentir posesión y eso me asusto por lo absurdo. Obviamente todo le quedaba chico, pero estaba decentemente cubierto para sentarse a la mesa. Rara mi obsesión por vestirlo, con alguna ex-novia hemos cenado con mucho menos que una toalla en sima. Igual no era algo que quisiera inspeccionar demasiado.
– No tenía ropa interior y tuve que revolver tus cajones, aunque ningún calzoncillo me quedo. ¿No tienes nada más divertido que boxes blancos y negros? Necesitas algo mas atrevido – concluyo mientras se sentaba
– Si, seguro un suspensorio como los tuyos.
– Ha!! Lo recuerdas ¿No me quedaba hermoso? Debemos ir mañana a compra un par. Uno para vos y uno para mí – Me giño el ojo mientras comía sus tallarines.
– Dios no!! Estás loco!! – Dije horrorizado – jamás me pondría algo así
– Bueno tú te lo pierdes, pero son tan cómodos que no sabes lo que estas rechazando. –Ante mi falta de respuesta agrego – Sostienen lo que tiene que sostener, y el resto en libertad.
Casi me ahogo pensando en lo que sostiene o recordando en este caso, la única visión que había tenido de uno de ellos.
– Estuviste aquí durante la adquisición de Webbself señalaste hace un rato – dije para cambiar de tema por algo menos inocuo – ¿De qué parte del trato te ocupaste?
– Bueno, Russell enfermo esa semana, nada grave aunque estuvo tres días internado. No se, algo que había comido cuando llego aquí. Es más creo que despidieron al cocinero de L’monte después de eso, mi hermano los demando. En fin, como el estaba medio muerto, Ruond estaba con una situación en India, solo quedaba yo.
– ¿Ósea que viniste a cerrar el trato?
– Haja! Vine, firme los papeles de la adquisición y participe en la emotiva presentación al personal.
– ¡¡Claro, eras tú al pie del ascensor ese día!!
– Hum, ¿de qué hablas?
– El día de la reunión, unas horas antes de la presentación, cuando estaba llegando al edificio me encontré con quien luego creí Russell en la puerta de los elevadores. Nunca pude asociar esa la mirada descarada y el guiño del ojo con Russell y ahora se por que. Esa mañana no era él, sino tú!!
– Si me acuerdo. Estaba esperando a uno de los directivos cuando tú entraste con el sol reflejando en tu pelo, me miraste y pensé que eras el hombre más caliente que había visto en mucho tiempo.
– Si claro…– dije luego del silencio mas incomodo de mi vida –  ¿Quieres algo de café?
– Te ponen nervioso los cumplidos. Porque es verdad eres el hombre más hermoso y caliente que he visto en mucho tiempo. 
Mientras Rhion decía esas libidinosas palabras pude ver el deseo crecer en sus ojos y mi respuesta crecer en mis pantalones. Simplemente fue aterrador. Así que tome mi plato y hui hacia la cocina.
– Molgan!! ¿Te asuste? Cachorro no corras de mi otra vez. – escuche la voz que decía a mis espaldas y descubrí que la cocina no era solo minúscula era asfixiante. Me sentí como una bacteria en una capsula de petri.
– Yo,..yo…creo que esto está de más. Sería útil que me pasaras tu plato y los cubiertos de  la mesa así limpio todo ante de llevarte a casa de Russell.
– Habíamos acordado que no iría a ese mausoleo. ¿No te acuerdas? – dijo mientras se colocaba a mi espalda y comenzaba a masajear mis entumecido hombros.
– ¿Pe..pe..pero dónde vas a dormir?
– Contigo por supuesto
De allí en más la situación se torno más confusa, para mi mente. De repente estaba en sus brazos y sus manos recorrían mi nuca y mi cabello. Cuando me di cuenta nos habíamos trasladado de la cocina a la habitación y estábamos tumbados en mi cama. Solo tengo flashes de Rhion llamándome cachorrito y de su boca unida a la mía. Estoy consciente que en algún momento nos desvestimos. Tengo reminiscencia de que su cuerpo se froto con el mío, que su mano masturbó mi miembro y que yo lo toque a su vez. Sé que nos saciamos descubriéndonos y nada más.
Ahora, luego del correr del tiempo, en la mitad de la noche siento a mi lado la respiración acompasada indudablemente masculina y en mi se asentó un sentimiento similar a la euforia producida por las drogas  y una sensación de una inminente adición. Definitivamente debería haberlo puesto en un taxi a casa de su hermano…

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Vereniz.-

domingo, 22 de julio de 2012

Cooper Mckenzie - Serie Mates 2 - La Esposa Del Millonario


Después de haber tenido una semana con sobredosis de sexo, Adam sale con un juego único de bromas visuales y verbales para poner a prueba el control de Margot. Después de romper las reglas, Adam le anuncia que conocerá al consejo esa noche y a toda la manada al día siguiente. Pero antes de las reuniones, Margot deja caer una bomba por su cuenta. Su hermano Matt, un puritano y conservador policía de Santa Fe, viene de visita. 

Margot está preocupada de que trate hacer que Adam deje de amarla. A su llegada, Adam descubre que Matt tiene sus propios secretos. En la reunión de la manada, Margot se enfrenta con Leigh Kincaid-Thorne, quien la había atacado dos veces la semana anterior. De ese modo, Margot se demuestra a sí misma y a la manada que es más que capaz de ser la Esposa del multimillonario.

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